Por MARGARITO DE LEON
En la pasada semana, el compañero Hipólito Mejía, mientras juramentaba los equipos de campaña de la provincia de La Vega. Nos hizo un solemne llamado que los perredeistas no debemos pasar por alto: En la próxima Convención interna nuestro Partido se juega su Democracia, la cual está seriamente amenazada con colapsar y con ella, la del país; pero que está dispuesto a defenderlas a cueste lo que cueste.
Cuando escuche este mensaje, me dije a lo interno, El paso dado por Luis Abinader, fue correcto, apoyando a Hipólito Mejía, una vez más quedamos satisfechos del mismo. Las razones que motivaron esta expresión, no fueron detalladas en esa intervención, quizás por eso, los compañeros de la Gran Alianza por la Unidad y el Triunfo no las han incorporado a los debates con la seriedad que esta demanda.
Por lo que me permito exponer un breve recuento de las mismas: En su primer intento por alcanzar la Candidatura Presidencial. La gran mayoría de los Perredeistas dieron su apoyo al Ing. Miguel Vargas, construyéndose a su alrededor una impresionante mayoría que le permitió coronarse con la victoria en esa convención. De manera inexplicable, le resulto imposible facilitar la integración de los compañeros que le adversaron, fuimos testigos de la más absurda campaña electoral conducida por nuestro Partido.
Fuimos derrotados y humillados, resultando un Gobierno legal pero ilegitimo, según palabras del Propio Miguel Vargas. De la noche a la mañana este compañero usurpa las funciones de la dirección partidaria y sin consultar ningún organismo del Partido. Negocia con el legal pero Ilegitimo presidente de la Republica, una constitución mediante el método rechazado por resolución en nuestro Partido.
Luego inspirado por el poder que le dio la convención que lo eligió Candidato, inicia una campaña para unificar la Candidatura Presidencial y la Presidencia del Partido, contraviniendo el consejo de nuestro José Francisco, quien profesaba la incompatibilidad de funciones entre funcionarios públicos y del Partido. Mantiene su mayoría, ofertándole a los funcionarios electos de esa ocasión que serian colocados de nuevo en la boleta sin tener que ir a convención, contraviniendo la democracia interna y el libre derecho de los perredeistas a aspirar a cualquier posición dentro de su Partido.
Logra imponerse como Presidente del Partido, conduce una reforma estatutaria, haciéndose un traje a la medida para saciar sus ilimitadas y desbordadas aspiraciones, se inicia una desbocada carrera por el control total de los organismos partidarios, nadie podía ostentar una posición importante en los mandos políticos institucionales del partido sin la anuencia del faraón. La secretaria General, La Secretaria de Organización, fueron arrebatadas a los compañeros que no comulgaban con el Actual Presidente del Partido, para citar solo dos casos.
A esto sigue, la reserva y designación de la gran mayoría de las candidaturas a Senadores, Diputados, Síndicos y Regidores.
Tomémosle la Palabra al Compañero Hipólito Mejía, en esta convención, nuestro Partido se juega su Democracia Interna y también la del Pais. Ya lo sabemos y sabemos qué hacer. Votar por Hipólito Mejía el 6 de Marzo.
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